Confesión aleatoria

Mi esposa ha revelado su trajín en el trabajo.

Su compañero le ha hecho un apaño en el baño del sótano.

Ha tardado en contarlo y ahora ella le sigue .

El otro lo ha contado y presume , ahora ella está solicitada por otros .

La situación no la domina , su cabeza se agita pero puede más su sexo.

Hasta los oídos del jefe ha llegado su zorrerío y también la demanda.

Hemos hablado seriamente de ello y ahora lo llevamos de forma ordenada.Ella actúa como profesional y yo aguanto porque en el fondo , me estimula que la deseen.Sólo que ahora su ropa ha cambiado y necesita dinero para ello y es por eso que exige a cambio del favor un óbolo .

Nuestra situación ha cambiado y hay que aprovechar porque en unos años se vendrá abajo.

Ahora paseo con ella sabiendo que mi cabeza luce cornamenta pero llevo a mi lado un objeto de deseo que otros lo quisieran.

Nuestros escarceos en la cama están trufados de aromas ajenos y situaciones pasmosas.

Le han contado que su chocho es mejor que un gintonic y que destila aún más .

No les falta razón , siempre ha sido de mucho flujo y por ello no le duele nada la penetración.

Ahora me doy cuenta que he triunfado gracias a ella y la deseo más que antes .